jueves, 25 de enero de 2018

Capítulo 20: en lo profundo de las montañas

Montados sobre la veloz motocicleta de Shaoran, Sakura y su profesor cruzaban la carretera mientras buscaban llegar a su destino: la aldea escondida en lo profundo de las montañas. El joven lobo la había pasado a buscar por su casa muy temprano, y llevaban varias horas de ruta. A pesar de ello la chica de ojos de jade disfrutaba de forma agradable del paisaje.
_Es allí, Kinomoto…
Deteniéndose a un lado del camino, Shaoran le enseñaba el lugar; aquella aldea que parecía haberse detenido en el paso del tiempo. Sakura estaba maravillada, ya que nunca en su vida había salido de la ciudad.
_ ¿Qué te parece?
_ ¡Es hermosa, Shaoran!_ dijo alegremente la muchacha.
_Aquí decidió pasar Eriol el resto de sus días, alejado del mundo humano y de los vampiros.
_ ¿Los vampiros no lo quieren?_ pregunto Sakura, sorprendida.
_Eriol tiene muchos enemigos ya que él es uno de los pocos vampiros que no bebe sangre humana_ agregó el joven Li_ Ahora lo conocerás, te agradará.
La chica volvía a montarse en la motocicleta y ambos retomaron el camino hacia su destino: el hogar de Eriol Hiragizawa. Pero al llegar se encontraron con una desagradable sorpresa: la casa estaba abandonada. Shaoran comenzó a inspeccionar y descubrió que sectores de ese lugar estaban destrozados.
_ ¿Qué pasó aquí?_ pregunto la muchacha de ojos verdes algo preocupada.
_Hubo una pelea…varios extraños irrumpieron en la casa; aquí los encontró Eriol_ dijo el vampiro señalando el sitio, la puerta que daba al jardín.
Shaoran relataba los hechos, imitando los movimientos que efectuó cada combatiente, en un intento de aclarar lo ocurrido. Sakura observó con admiración la singular danza que su profesor afectaba.
_Aquí cayeron abatidos dos vampiros, entonces otros tres lo atacaron…pero también fueron eliminados en un instante entonces…
Li quedó por un momento pensativo, algo en el lugar lo confundió y perturbó de sobremanera.
_¿Qué sucede, Shaoran?_ preguntó la chica preocupada por su maestro.
_Aquí no hay rastros de pelea…
_ ¿Acaso Eriol está…?_ Sakura se imaginó lo peor.
_No…sólo dejó de pelear, él se rindió.
_Entonces ¿él está bien?
_No lo sé, simplemente lo capturaron.
~La noche anterior~
Eriol estaba sentado en el umbral de la puerta, aquella que daba al jardín. Esperaba por esas presencias que percibió desde hacía tiempo; eran muchas, alrededor de veinte vampiros que se dirigían velozmente a su casa. Pero entre ellas se encontraba una presencia que le era muy familiar; era ésa a quien esperaba.
Así, y sin previo aviso, cinco vampiros rápidamente y de una forma poco inteligente atacaron al maestro de Shaoran, quien desenvainó su espada tan rápidamente que sólo pareció un haz de luz que cortaba el aire. Dos de los engendros fueron partidos en dos partes antes de caer al suelo, los restantes tres sólo pudieron existir por un segundo más antes de que sus cabezas fuesen separadas de sus cuerpos y éstos convertidos en cenizas llevadas por los vientos de las montañas.
Otros cinco monstruos aparecieron saltando las bardas del lugar, cayendo sobre el jardín de Hiragizawa. El maestro samurái*, lentamente, y atento a los movimientos de sus oponentes, caminó hacia el centro del jardín, donde los esperó pacientemente. Sabía perfectamente que esa clase de vampiros era impaciente por naturaleza, y como era de esperarse, cayeron abatidos bajo el viento cortante de la espada de Eriol. Pero tales acciones fueron vistas por alguien que conocía perfectamente al maestro espadachín.
_ ¡Muy bien, maestro Hiragizawa! Usted no ha perdido su habilidad después de todo este tiempo.
De entre las sombras emergió Sen Long, un viejo discípulo de Eriol, quien era un joven de cabellos negros que le llegaban casi a los hombros. Sus ojos negros no revelaban compasión alguna. Él. Que había sido expulsado hacía muchos años por su mala conducta, y ahora, aparentemente, se había aliado con la malvada Lilith.
_Hace tiempo que no te veía, Sen Long_ dijo Eriol con un tono calmo, pero atento hacia esa figura amenazante.
_Esto sólo es una visita de negocios, la señora Lilith me pidió que le invitara a ir a su mansión en Tomoeda.
_Long… ¿ acaso te has convertido en el perro guardián de Lilith?
_Sólo es un trato entre ella y yo_ explicó el arrogante vampiro­­­­_ Yo cumplo con algunos trabajos que me encarga y ella me hará más poderoso.
_Eres un ingenuo
_ ¿Qué dices?
_ ¿Acaso crees que Lilith te hará más poderoso que ella? ¡Sólo eres un peón en su macabro juego de ajedrez, al cual puede sacrificar sin remordimientos!_ afirmo Eriol sin perder la calma.
_Tienes suerte de que ella te quiera con vida ¡porque si no ahora mismo rodaría tu cabeza!_ gritó Sen Long, enfurecido por los dichos de su antiguo maestro.
_No te exaltes, iré contigo.
_ ¿Acaso crees caer por mi gran habilidad con la katana**?_ el joven volvía con la arrogancia, que al parecer era algo natural en él.
_No le tengo temor a tu habilidad con la katana_ contestó Hiragizawa mientras se acercaba al enviado de Lilith_ Tu derrota no está en mis manos, si no en las manos de Shaoran.
_Tu inútil aprendiz no es rival para mí.
_Eso está por verse.
Y sin dar algún tipo de resistencia Eriol entregó su espada y se dejó conducir hasta la malvada Lilith, sabiendo que él sólo era una carnada para atraer a su presa mayor: Shaoran.

Samurái*: Es el guerrero japonés por excelencia. Consistió en una élite militar que gobernó Japón desde el siglo XII hasta el XIX, cuando sus privilegios fueron abolidos, aunque algunos samuráis lucharon incluso en la Segunda Guerra Mundial en el siglo XX. (N.A.Blog)
Katana**: es un tipo específico de sable de filo único y curvado, utilizado tradicionalmente por los samuráis. Ronda el metro de longitud y pesa alrededor de un kilo. El modelo más conocido en la actualidad es “Oda Nobunaga”, en alusión a su creador. (N.A)

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