En un edificio del centro de la ciudad se
encontraron Sakura y su maestro, como todas las veces en el departamento de
Shaoran, realizando un rito privado entre ambos jóvenes. La flor de cerezo
abrazaba fuertemente a su profesor, quien estaba con el torso al descubierto,
mientras bebía su sangre. Sakura adoraba eso, no podía calmar su sed de sangre
sino porque sentía que ese momento los unía de una manera tan especial, cálida
e íntima. Ella juraría que podía escuchar el latir del corazón de Shaoran.
_Terminé…_susurró la
muchacha mientras se separaba con lentitud de su profesor.
_Bebiste poco
¿seguro que no quieres más?_ preguntó el
vampiro, algo extrañado.
_Sí, segura_
respondió Sakura, a la vez que sus mejillas se veían levemente sonrojadas.
_Bien….prepárate, en
un momento empezaremos con tu entrenamiento.
La muchacha de ojos
verdes entró en silencio a la habitación de su maestro, donde se dispuso a
vestirse adecuadamente para su entrenamiento del día. Se quedó pensativa por
causa de la razón que la obligó a detenerse de beber la sangre de su protector;
sentía que su corazón iba a estallar. La verdad era que Sakura estaba enamorada
de Shaoran.
Pero la chica no
quería decirle lo que sentía, ya que le tenía miedo al rechazo. Sabía
perfectamente que en la mente de su profesor sólo habitaba el deseo de vengar
la muerte de su esposa, Ying Fa. Eso significaba que él aún amaba a su difunta
mujer, y Sakura no se sentía preparada para enfrentarse en contra de ese
recuerdo tan fuerte en el corazón de Li, ya que ella pensaba que ella saldría
lastimada. Entonces decidió que esos sentimientos jamás saldrían a la luz.
Después y vestida
con ropas deportivas, se dirigió a uno de los amplios cuartos, el más parecido
a un dojo*, donde ella era instruida.
Allí la esperaba Shaoran, sentado enfrente de una especie de altar, donde
descansaba su espada. Él también estaba vistiendo un atuendo de combate
japonés, un kinomo**
_Ya estoy lista_
dijo Sakura con algo de nerviosismo, más del habitual.
_Está bien,
empecemos.
Y de esa manera otro
día de entrenamiento daba inicio: lo primero era meditación, algo que Sakura le
aburría a horrores. Después seguía una sesión de ejercicios básicos, que
Shaoran impartía duramente. Y por último, el
joven vampiro se dedicaba a enseñarle alguna técnica nueva o mejorar
alguna habilidad en especial, como sería en aquella ocasión.
_Bien, Sakura,
primero debo decir que has progresado mucho desde que empezamos a entrenar_
dijo Li, orgullosamente_ En pocas semanas lograste dominar a la perfección tu
cuerpo y habilidades. Ahora necesitamos desarrollar tus sentidos, ya que ello
aún eres algo…atolondrada.
La chica de ojos
verdes no pudo evitar sentirse avergonzada por el comentario, a tono de regaño,
de su profesor. Era verdad que había sido descuidada con Tomoyo la primera vez,
pero aún así no cambiaría de opinión respecto a su nueva amiga.
_Lo… ¿lo dices por
Tomoyo?
_En parte sí, pero
también ten en cuenta que Daidouji es una vampiresa muy especial_ afirmo
Shaoran_ Ella no sólo puede saber la ubicación de cada vampiro en la cercanía,
también puede ocultar su presencia para no ser percibida.
_Entonces ¿aún crees
que Tomoyo sabe también que soy un vampiro?
_Eso no lo sé…
Por pocos segundos,
los cuales parecieron eternos, Shaoran se perdió en sus pensamientos: ¿Tomoyo
sabía la verdad sobre Sakura? Para él eso era todo un misterio, ya que, aún
cuando la muchacha se encontraba al frente suyo, no lograba percibir su
esencia. Pero extrañamente otro tipo de esencia emanaba de la flor de cerezo:
era cálida y dulce como ella; era su humanidad lo que Shaoran sentía.
_Ahora, Kinomoto,
trabajaremos ese lado. Intentemos desarrollar tus sentidos…
De entre sus ropas
el joven Li tomó lo que parecía un gran trozo de tela, con el cual cubrió los
ojos de Sakura. En cuestión de un instante, la chica no podía ver nada.
_ ¿Para qué es esto…?_
preguntó la chica algo confundida.
_ Aún estás
acostumbrada a usar tus ojos para ver, con esto aprenderás a ver con tus otros
sentidos_ explicó Shaoran_ Listo, ¿empezamos?
_Sí.
_Debes estar atenta
a todo lo que pasa a tu alrededor. Dime qué puedes oír.
Sakura estuvo en
silencio por unos segundos. En ese tiempo intentó identificar los sonidos que
había a su alrededor.
_Puedo oír a unas
aves volando afuera…escucho a unas personas conversando…
_ ¿De dónde viene
esa conversación?
_Del piso de abajo.
_Perfecto. Dime,
¿qué más puedes percibir?
_Yo…yo siento… ¡AYYYY!
Un fuerte golpe
sacudió la cabeza de la chica, quien rápidamente se quitó la tela que cubría
sus bellos ojos verdes, para descubrir que su maestro la había golpeado, ya que
en sus manos sostenía un bokutou***
_Shaoran ¿por qué me
pegaste?_ pregunto Sakura, mientras tomaba su cabeza, donde había recibido el
golpe.
_Te dije que
estuvieras atenta, debiste sentir la corriente de aire que produjo cuando usé
el bokutou_ contestó el vampiro
seriamente.
_ ¿Podrías ser más
gentil, Shaoran? Eso me dolió_ murmuró la muchacha, quejándose de su dolencia.
_Lo hago así porque
quiero que estés más atenta a los peligros que te acechan.
_Si lo dices por
Tomoyo te diré que ella es una chica buena y gentil_ exclamó Sakura, molesta
con su maestro.
_No es por ella
porque te lo digo. ¡Entiéndelo!_ dijo Shaoran, levantando la voz.
_Pues parece todo lo
contrario_ dijo Sakura mientras tomaba sus cosas_ Me voy a casa.
_Espera Kinomoto.
_Déjame en paz,
Shaoran.
_ ¡Detente!
En ese instante el
joven lobo sujetó el brazo de Sakura fuertemente. La chica lo miró fijamente,
sorprendida por la actitud de su maestro, y vio en sus ojos un brillo extraño:
una mezcla de tristeza y soledad.
_Sakura…perdóname,
pero no quiero que te ocurra nada malo_ explicaba Li con un tono suave de voz_
Eres mi primera alumna y trato de ser un buen maestro para ti.
_Shaoran, eres un
gran maestro y sé que quieres lo mejor pero te pido que confíes en mí_ dijo la
flor de cerezo dulcemente.
_De acuerdo, puedes
irte si quieres.
Pero antes de que la
joven de ojos de jade abriera la puerta del departamento, Shaoran la interceptó.
_Kinomoto, mañana no
habrá entrenamiento. Saldremos de la ciudad.
_ ¿Adónde iremos?_
pregunto la chica algo confundida.
_Vamos a ver a mi
maestro...Eriol.
El anuncio de
Shaoran dejó sin palabras a Sakura: conocería al maestro de su maestro. Sentimientos
encontrados la envolvieron nuevamente.
Sin embargo, esa
misma noche, aquel pueblo escondido en lo más profundo de las montañas era
invadido por las criaturas de la noche. Eriol, que se encontraba meditando en
su habitación, percibió las presencias oscuras que se acercaban a su hogar. Tomando
su espada en sus manos decidió preparase para recibir a las visitas enviadas
por Lilith.
Dojo*:
es un espacio destinado a la práctica y enseñanza de la meditación y/o artes
marciales tradicionales modernas, donde se busca la perfección física, moral,
mental y espiritual. El supervisor es el sensei
(“maestro de la vía/camino”)
(N.A.Blog)
Kimono**:
es el vestido tradicional japonés. En la actualidad sólo se lleva en
determinadas ceremonias importantes de la cultura nipona (N.A.Blog)
Bokutou***:
espada maciza de madera utilizada para la práctica de Kendo. Por su semejanza a una espada samurái (katana), sólo se utiliza para la práctica de movimientos y no para
el combate. (N.A)
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