martes, 23 de enero de 2018

Capítulo 19: Sentimientos

En un edificio del centro de la ciudad se encontraron Sakura y su maestro, como todas las veces en el departamento de Shaoran, realizando un rito privado entre ambos jóvenes. La flor de cerezo abrazaba fuertemente a su profesor, quien estaba con el torso al descubierto, mientras bebía su sangre. Sakura adoraba eso, no podía calmar su sed de sangre sino porque sentía que ese momento los unía de una manera tan especial, cálida e íntima. Ella juraría que podía escuchar el latir del corazón de Shaoran.
_Terminé…_susurró la muchacha mientras se separaba con lentitud de su profesor.
_Bebiste poco ¿seguro   que no quieres más?_ preguntó el vampiro, algo extrañado.
_Sí, segura_ respondió Sakura, a la vez que sus mejillas se veían levemente sonrojadas.
_Bien….prepárate, en un momento empezaremos con tu entrenamiento.
La muchacha de ojos verdes entró en silencio a la habitación de su maestro, donde se dispuso a vestirse adecuadamente para su entrenamiento del día. Se quedó pensativa por causa de la razón que la obligó a detenerse de beber la sangre de su protector; sentía que su corazón iba a estallar. La verdad era que Sakura estaba enamorada de Shaoran.
Pero la chica no quería decirle lo que sentía, ya que le tenía miedo al rechazo. Sabía perfectamente que en la mente de su profesor sólo habitaba el deseo de vengar la muerte de su esposa, Ying Fa. Eso significaba que él aún amaba a su difunta mujer, y Sakura no se sentía preparada para enfrentarse en contra de ese recuerdo tan fuerte en el corazón de Li, ya que ella pensaba que ella saldría lastimada. Entonces decidió que esos sentimientos jamás saldrían a la luz.
Después y vestida con ropas deportivas, se dirigió a uno de los amplios cuartos, el más parecido a un dojo*, donde ella era instruida. Allí la esperaba Shaoran, sentado enfrente de una especie de altar, donde descansaba su espada. Él también estaba vistiendo un atuendo de combate japonés, un kinomo**
_Ya estoy lista_ dijo Sakura con algo de nerviosismo, más del habitual.
_Está bien, empecemos.
Y de esa manera otro día de entrenamiento daba inicio: lo primero era meditación, algo que Sakura le aburría a horrores. Después seguía una sesión de ejercicios básicos, que Shaoran impartía duramente. Y por último, el  joven vampiro se dedicaba a enseñarle alguna técnica nueva o mejorar alguna habilidad en especial, como sería en aquella ocasión.
_Bien, Sakura, primero debo decir que has progresado mucho desde que empezamos a entrenar_ dijo Li, orgullosamente_ En pocas semanas lograste dominar a la perfección tu cuerpo y habilidades. Ahora necesitamos desarrollar tus sentidos, ya que ello aún eres algo…atolondrada.
La chica de ojos verdes no pudo evitar sentirse avergonzada por el comentario, a tono de regaño, de su profesor. Era verdad que había sido descuidada con Tomoyo la primera vez, pero aún así no cambiaría de opinión respecto a su nueva amiga.
_Lo… ¿lo dices por Tomoyo?
_En parte sí, pero también ten en cuenta que Daidouji es una vampiresa muy especial_ afirmo Shaoran_ Ella no sólo puede saber la ubicación de cada vampiro en la cercanía, también puede ocultar su presencia para no ser percibida.
_Entonces ¿aún crees que Tomoyo sabe también que soy un vampiro?
_Eso no lo sé…
Por pocos segundos, los cuales parecieron eternos, Shaoran se perdió en sus pensamientos: ¿Tomoyo sabía la verdad sobre Sakura? Para él eso era todo un misterio, ya que, aún cuando la muchacha se encontraba al frente suyo, no lograba percibir su esencia. Pero extrañamente otro tipo de esencia emanaba de la flor de cerezo: era cálida y dulce como ella; era su humanidad lo que Shaoran sentía.
_Ahora, Kinomoto, trabajaremos ese lado. Intentemos desarrollar tus sentidos…
De entre sus ropas el joven Li tomó lo que parecía un gran trozo de tela, con el cual cubrió los ojos de Sakura. En cuestión de un instante, la chica no podía ver nada.
_ ¿Para qué es esto…?_ preguntó la chica algo confundida.
_ Aún estás acostumbrada a usar tus ojos para ver, con esto aprenderás a ver con tus otros sentidos_ explicó Shaoran_ Listo, ¿empezamos?
_Sí.
_Debes estar atenta a todo lo que pasa a tu alrededor. Dime qué puedes oír.
Sakura estuvo en silencio por unos segundos. En ese tiempo intentó identificar los sonidos que había a su alrededor.
_Puedo oír a unas aves volando afuera…escucho a unas personas conversando…
_ ¿De dónde viene esa conversación?
_Del piso de abajo.
_Perfecto. Dime, ¿qué más puedes percibir?
_Yo…yo siento… ¡AYYYY!
Un fuerte golpe sacudió la cabeza de la chica, quien rápidamente se quitó la tela que cubría sus bellos ojos verdes, para descubrir que su maestro la había golpeado, ya que en sus manos sostenía un bokutou***
_Shaoran ¿por qué me pegaste?_ pregunto Sakura, mientras tomaba su cabeza, donde había recibido el golpe.
_Te dije que estuvieras atenta, debiste sentir la corriente de aire que produjo cuando usé el bokutou_ contestó el vampiro seriamente.
_ ¿Podrías ser más gentil, Shaoran? Eso me dolió_ murmuró la muchacha, quejándose de su dolencia.
_Lo hago así porque quiero que estés más atenta a los peligros que te acechan.
_Si lo dices por Tomoyo te diré que ella es una chica buena y gentil_ exclamó Sakura, molesta con su maestro.
_No es por ella porque te lo digo. ¡Entiéndelo!­_ dijo Shaoran, levantando la voz.
_Pues parece todo lo contrario_ dijo Sakura mientras tomaba sus cosas_ Me voy a casa.
_Espera Kinomoto.
_Déjame en paz, Shaoran.
_ ¡Detente!
En ese instante el joven lobo sujetó el brazo de Sakura fuertemente. La chica lo miró fijamente, sorprendida por la actitud de su maestro, y vio en sus ojos un brillo extraño: una mezcla de tristeza y soledad.
_Sakura…perdóname, pero no quiero que te ocurra nada malo_ explicaba Li con un tono suave de voz­_ Eres mi primera alumna y trato de ser un buen maestro para ti.
_Shaoran, eres un gran maestro y sé que quieres lo mejor pero te pido que confíes en mí_ dijo la flor de cerezo dulcemente.
_De acuerdo, puedes irte si quieres.
Pero antes de que la joven de ojos de jade abriera la puerta del departamento, Shaoran la interceptó.
_Kinomoto, mañana no habrá entrenamiento. Saldremos de la ciudad.
_ ¿Adónde iremos?_ pregunto la chica algo confundida.
_Vamos a ver a mi maestro...Eriol.
El anuncio de Shaoran dejó sin palabras a Sakura: conocería al maestro de su maestro. Sentimientos encontrados la envolvieron nuevamente.
Sin embargo, esa misma noche, aquel pueblo escondido en lo más profundo de las montañas era invadido por las criaturas de la noche. Eriol, que se encontraba meditando en su habitación, percibió las presencias oscuras que se acercaban a su hogar. Tomando su espada en sus manos decidió preparase para recibir a las visitas enviadas por Lilith.
Dojo*: es un espacio destinado a la práctica y enseñanza de la meditación y/o artes marciales tradicionales modernas, donde se busca la perfección física, moral, mental y espiritual. El supervisor es el sensei (“maestro de la vía/camino”) (N.A.Blog)
Kimono**: es el vestido tradicional japonés. En la actualidad sólo se lleva en determinadas ceremonias importantes de la cultura nipona (N.A.Blog)
Bokutou***: espada maciza de madera utilizada para la práctica de Kendo. Por su semejanza a una espada samurái (katana), sólo se utiliza para la práctica de movimientos y no para el combate. (N.A)

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