Mientras el profesor
Li continuaba con la lección del día, y ante los suspiros de las chicas de su
clase, Sakura recordaba aquel relato que escuchó de labios de Shaoran contando
sobre su pasado.
Hace muchos años
atrás, doscientos años exactamente, en Hong Kong, la familia Li era una
respetable dinastía familiar dedicada al comercio, donde sus negocios abarcaban
casi toda China. En ese entonces Shaoran, con sus dieciséis años, era el futuro
sucesor del imperio Li, el cual hasta ese instante era manejado por su padre. También
había tomado por esposa a una bella joven, de cabellos castaños y ojos verdes,
llamada Ying Fa*, quien era hija de un influyente funcionario del gobierno.
Pero una noche
mientras regresaba a su hogar, después de cumplir con unas obligaciones de su
familia, se encontró con esa mujer que le cambiaría la vida para siempre. El joven
se sorprendió cuando aquella hermosa señora, que parecía una geisha**, caminaba
por las oscuras calles de Hong Kong. Ella, al verlo, le pidió ayuda.
_Disculpe mi señor,
pero me he perdido y necesito llegar a mi casa_ le pidió la hermosa joven.
Shaoran, quien de
pequeño fue educado para respetar a las damas, se ofreció gentilmente para
custodiarla. La doncella, de largos cabellos oscuros y mirada exótica, le
agradeció muy amablemente. Gracias a los detalles dados por la muchacha el
joven Li dio muy fácilmente con el lugar, el cual era una elegante casa de té
ubicada a las afueras de la ciudad. Al llegar allí la joven se ofreció a
agradecerle su ayuda, con una extraña insistencia.
De pronto, el
pequeño lobo se encontró en una habitación vacía, donde sólo había una pequeña
mesa. Aquella mujer pronto entró con una bandeja de té; Shaoran notó que ahora
ella vestía de forma más provocativa, mostrando casi con descaro sus encantos. Esa
situación le provocaba incomodidad a Shaoran.
_Esto es sólo una
pequeña muestra de mi gratitud_ dijo esa chica, seduciéndole de manera
descarada.
_Se… se lo agradezco
pero ya debo irme_ dijo el joven, mostrando aún más su incomodidad.
_No, no te vayas_ insistió
la mujer de manera muy sensual_ Aún no he terminado de agradecerte.
_ Discúlpeme, no
quiero ser grosero, pero lo que usted hace me molesta_ exclamó Shaoran_ Debo
irme ya.
_Pero ¿por qué? ¿Por
qué me rechazas?_ preguntó la chica, con algo de enojo.
_Porque amo a mi
esposa.
Rápidamente el joven
Li se alejó de aquel lugar; amaba y respetaba demasiado a su esposa como para
engañarla con una desconocida. Intentó calmar su malestar mientras caminaba de
regreso a su hogar, cuando volvió a ser interceptado por una joven, exactamente
la misma mujer de la casa de té.
_Pero, ¿cómo…?_
murmuró Shaoran confundido.
_A mí nadie me
rechaza ¡Nadie!
Lo último que
recordó fue ver cómo esa mujer cambiaba: sus manos se convirtieron en garras y
sus ojos se volvían rojos, después nada. Despertó tiempo después a causa de un
terrible dolor, tan grande que parecía que le desgarraba las entrañas. Cuando todo
terminó vio a esa mujer en su verdadera forma, la de un vampiro.
_Mi pequeño lobo,
ahora estaremos juntos para siempre.
_ ¿Qué…? ¿Qué me
hiciste?_ preguntó él al ver que sus manos eran ahora garras.
_Mi pequeño lobo,
tan inocente que eres.
La extraña mujer
vampiro se acercó lentamente al joven Li y, sonriéndole diabólicamente, le
contó la cruel verdad.
_Sé todo sobre ti,
Shaoran Li.
_No…no te entiendo.
¿Cómo sabes mi nombre?
_ Sé de tu familia,
de tus negocios; los Li son muy poderosos y tener eso bajo mi control me es muy
beneficioso_ presumía la vampiro_ Contigo
a mi lado el poder de los Li será mío.
_¡Estás loca si
crees que iré contigo!_ gritó el joven furiosamente.
_Veo que aún queda
algo de humanidad dentro de ti pero sé cómo sacarlo definitivamente.
La mujer caminó
hacia el otro extremo de aquella habitación y abrió una puerta donde estaba
otra persona. Shaoran vio con terror que aquella persona era nada más y nada
menos que su esposa, Ying Fa. Sin ninguna muestra se sentimientos esa mujer
llamada Lilith sujetaba del cuello a la chica y la acercaba a su marido, que
ahora era un vampiro.
_Mira, tu amada
Lilith te trajo algo delicioso para comer…_ dijo el monstruo mientras su
afilada garra cortaba el cuello de ésta haciendo que la sangre de Ying Fa
recorriera su piel.
Ese líquido rojo
provocó un extraño y fuerte sentimiento, el cual aterró al joven. Deseaba tomar
esa sangre, beber hasta la última gota. No podía resistirse y lentamente se
acercó al cuello de su esposa, que ahora sería su víctima, hasta que vio los
ojos de Ying Fa.
_ ¡Suéltala!_ gritó
Shaoran al saltar sobre la malvada Lilith.
La muchacha cayó al
suelo mientras su esposo atacaba al monstruo que tenía enfrente. Pero Lilith,
demostrando su superioridad, eludió y contraatacó con un certero golpe,
enviando a Shaoran al otro lado de la habitación atravesando la dura pared de
madera.
Cuando el joven Li
volvió en sí encontró el cuerpo de su amada sin vida. Aún quedaban vestigios de
sangre que salían del cuello de la chica, en lo que parecían ser marcas de
colmillos. Lentamente y con una gran tristeza en su corazón, Shaoran abrazó el
cuerpo ya frío y, mientras lloraba, observó lo que parecía estar escrito en
sangre:
“Ahora sólo me tienes a mí, pequeño lobo”
*Ying Fa: Flor de cerezo en chino (N.A)
**Geisha: joven que se dedica a
entretener y hacer compañía a los hombres bailando, cantando, sirviendo el té
ect. Va ataviada con un kimono tradicional japonés. (N.A blog)
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