lunes, 25 de diciembre de 2017

Capítulo 7: Un nuevo comienzo

La mirada de Shaoran reflejaba toda la furia que sentía, ya que un vampiro se había atrevido a lastimar a aquella niña que estaba entrando en su vida. Sobre el césped de un jardín cercano se encontraba el cuerpo moribundo de Sakura que, por querer ayudar a su profesor, fue atacada por el vampiro que los siguió. Ahora un enfurecido Li se preparaba para tomar la vida del monstruo que los atacó.
_Oh…qué pena…era tan bella_ dijo el vampiro burlándose.
_ ¿Cómo…cómo te atreviste…?_ murmuró el joven mientras su ira crecía.
_Lo siento. ¿Era tu mascota?
Fueron las últimas palabras del engendro ya que, tan veloz como un rayo, su corazón era atravesado por las filosas garras de Shaoran, quien aún estaba enfurecido por lo que le hizo a Sakura. La mirada del vampiro vio con terror los ojos del joven, esos ojos de un rojo tan intenso como los de su ama, antes de convertirse en cenizas. El joven maestro dejó caer una rosa roja en aquel sitio; quizás fue por costumbre, ya que su mente estaba en otro lugar.
Rápidamente fue al lado del cuerpo de la niña, que parecía carente de vida. Delicadamente la tomó entre sus brazos, mirándola con tristeza, ya que él había pronosticado aquel final: que ella moriría si estaba cerca pero la muchacha lo decidió así. ¿Por qué fue tan insistente?
_Shao…ran_ dijo la niña casi en un suspiro.
_No hables_ le respondió, tratando de calmarla.
_Yo…yo…no quie…ro morir…_decía Sakura llorando atemorizada_ ¿Tú…pue…des…ayud…arme?
_ ¿Acaso tú quieres…?
_Por…favor…
_No puedo…no puedo condenarte_ contestó el joven cerrando los ojos.
Era el sentir de Shaoran, no deseaba que alguien tan dulce como Sakura sufriera lo que él: ser un monstruo por siempre. Pero en ese instante y con la poca fuerza que le quedaba la flor de cerezo le temó la mejilla y sonriéndole dulcemente, a pesar de sus heridas y la sangre que se le escapaba por la comisura de los labios, dijo:
_No tengo miedo…si tú…estás conmigo…
Y una vez más el joven vampiro vio en la muchacha a una mujer de su pasado, a quien en un tiempo hubo amado más que a nadie, y cuando obtuvo la vida eterna la perdió para siempre. Así que. Delicadamente, con una de sus afiladas garras, Shaoran cortó su piel para que su sangre brotase. Tibio líquido que cayó en los labios de la niña de ojos verdes, la sangre de un vampiro.
_Tómala si quieres vivir.
Y así lo hizo, Sakura bebió cada gota de sangre que su maestro le ofreció. Cuando fue suficiente Shaoran la envolvió entre sus brazos hasta que la transformación terminase. Dolería, él lo sabía, pero si ella lo superaba finalmente Sakura sería un vampiro, por eso la sostuvo. La chica comenzó a temblar, a sufrir, de su boca un fuerte grito de dolor salió y recorrió la noche. De pronto largos colmillos emergieron y sus ojos se volvieron rojos; había nacido de nuevo, ya era una hija de la noche.
Cuando todo pasó, la niña vio de nuevo al joven. Y a pesar de que sus ojos dejaron de ser verdes, conservaban aquella dulzura que era natural en ella. Delicadamente su mano volvió a tomar el rostro del vampiro y sonriéndole dulcemente le dijo:
_Gracias…

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