Cualquiera diría que
la niña estaba confundida, que se había equivocado pero ella estaba muy segura
de que ese joven era su enigmático héroe, ya que jamás se olvidaría de esos
ojos color chocolate.
La muchacha se quedó
observándolo hasta que desapareció de su vista. Quiso seguirle pero en ese
instante su profesor abrió la puerta, para que ella entrara y se uniera a la
clase nuevamente.
Aún cuando pudo
continuar sus lecciones, su mente divagó, inundada por preguntas sobre el joven
que la salvó la noche anterior. Ni siquiera notó cuando el profesor Terada dio término
a su clase, sin antes anunciar que tendrían un nuevo profesor. Los comentarios
entre los alumnos fueron intensos, ya que su profesor de química se había
tomado una licencia por enfermedad, y ahora tendrían un suplente.
_¡Sakura!
¡Despierta!_ gritó Naoko, una de sus amigas.
Naoko Yaganisawa era
una de sus mejores amigas dentro del
instituto y compartía mucho con ella, ya que estaban juntas dentro del
equipo de gimnasia rítmica escolar. De cabellos castaños lisos y ojos cafés,
siempre usaba gafas ya que era muy aficionada a la lectura.
_¿Hoe…? ¿Qué pasa?_
preguntó la niña, saliendo de sus pensamientos.
-¿Qué te pasa Sakura? Hoy estás más distraída que nunca_
reclamó su amiga_ Te preguntaba, cómo crees que sea el nuevo profesor de
química.
_ ¿Tendremos un
nuevo profesor?_ dijo la flor de cerezo, asombrada.
_Hola…tierra
llamando a Sakura_ se burlaba la niña de gafas_ ¿Acaso no escuchaste al
profesor Terada decirlo? ¡Ojalá sea lindo!
_Perdona, pero
deliras, Naoko_ afirmó la flor de cerezo_ ¡De seguro es un viejo cascarrabias!
_Por favor Sakura,
no me rompas la ilusión…
No pasó demasiado
tiempo cuando el director del instituto entró en el salón donde estaba Sakura,
haciendo un anuncio importante y esperado.
_ ¡Atención chicos!
Como saben, el profesor Tsutsumi se ha tomado un tiempo de licencia por su
enfermedad, así que desde hoy tienen a un nuevo profesor_ dijo mientras le
indicaba a alguien que entrase_ Él es el profesor Li, que a partir de ahora les
enseñará química.
La muchacha no podía
salir de su asombro, su misterioso héroe era su maestro de química. También el
resto de los alumnos se encontraba en ese estado: las chicas estaban enamoradas
porque su nuevo profesor era muy guapo, y los chicos se asombraron de lo joven
que se veía. Parecía un alumno, uno de ellos.
_ Muchas gracias
director.
_Los dejaré solos
para que se conozcan mejor_ se despidió el director.
Los suspiros de las
niñas llenaron el salón, todas menos el de una que lo observaba detalladamente,
necesitaba saber si era él, quien la salvó.
Quería saber la verdad.
Quería saber la verdad.
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