_¿Y…? ¿Crees que
podré aprobar este semestre?_ dijo la niña intentando romper el hielo.
_¿Eh…?¿Qué dices?
_Nada_ suspiró
Sakura algo decepcionada.
Entonces, y sin
previo aviso, el joven vampiro se detuvo mostrando a la niña sus ojos rojos. Shaoran
había sentido ese estremecimiento que sólo la presencia de otro vampiro puede
producir. La flor de cerezo supo que algo no estaba bien.
_ ¿Profesor…?
_ Escóndete_ alcanzó
a decir el joven antes de elevarse en el aire de un salto.
El joven Li se posó sobre
el tejado de un edificio cercano, un estacionamiento público, y allí esperó. Al
mismo tiempo, la muchacha corrió hacia donde éste se encontraba, no pensando
por ningún motivo perderse aquel encuentro, por más peligroso que resultase.
No pasó mucho tiempo
hasta que el engendro apareciera enfrente de Shaoran, parecía un personaje
salido de una película de pandilleros, un punk o algo parecido. Ambos seres no
se quitaban la mirada de encima, ambos buscaban una confrontación.
_ Hasta que por fin
te encuentro…_murmuró el monstruo_ ¿Dónde dejaste tu presa?
_ Estás muy
equivocado. ¡Yo no tengo ninguna presa!_ afirmó Shaoran firmemente.
_ ¿Cómo que no? ¿Y
esa dulce niña que te acompañaba?_ dijo el vampiro muy seguro de sí mismo_
¿Acaso no quieres compartirla?
_ ¿Acaso nos
seguiste desde el instituto?
_Siempre busco
presas cerca de los colegios pero sentí la presencia de otro vampiro, así que
esperé…_ contestó aquel sujeto_ Dime, ¿dónde la dejaste?
_Te equivocas, ella
no es mi presa y tú morirás aquí_ exclamó el joven vampiro, preparándose para
una nueva batalla.
El engendro vio
sorprendido cómo Shaoran se transformaba para enfrentarlo. Al no tener su
espada consigo, el intrépido héroe se vio obligado a usar las habilidades que
detestaba usar: sus manos se convirtieron en largas garras y sus colmillos
crecieron aún más; entonces su rival dijo algo que lo desconcertó:
_Ya entiendo… ¡E res
aquel que mi ama mencionó!
_ ¿Qué…? ¿Qué dices?
_ ¡Tú eres ese
vampiro que no ataca a los humanos! ¡Aquel que nos caza como animales! ¡Eres el
ángel nocturno!_ gritó esa cosa fuertemente.
_ ¡Vaya! Me conoces_
comentó irónicamente.
_Mi ama estará feliz
cuando le lleve tu cabeza como regalo.
_Inténtalo.
Cuando Sakura logró
llegar al lugar la batalla ya había empezado. No lograba ver con claridad ya
que ambos seres se movían con una gran velocidad; Shaoran evitaba fácilmente
los ataques de su rival que, enfurecido, intensificaba la fuerza de sus golpes.
La muchacha estaba sorprendida al ver a su profesor combatir, lamentablemente,
él también la vio, haciéndole perder la concentración por un segundo.
_Sakura…_dijo
Shaoran al verla.
Ese instante de distracción
fue aprovechado por su rival, quien logró conectar un golpe en el rostro del
joven, haciéndole caer de la azotea del edificio.
_ ¡SHAORAN! _ gritó
Sakura desesperadamente
_ ¿Adónde crees que
vas?_ dijo el demonio sujetando fuertemente a la niña.
_ ¡Suéltame
monstruo!_ exclamó la muchacha casi llorando.
_Ni lo pienses.
¡Eres mi presa ahora!
_ ¡SUÉLTALA!
El joven vampiro
apareció en el cielo estrellado, dispuesto a atacar ferozmente al engendro que
ahora amenazaba la vida de Sakura. Pero en ese instante, el monstruo hizo algo
completamente inesperado.
_ ¿La quieres? ¡Ve
por ella!_ dijo arrojando a Sakura de la azotea.
Shaoran vio cómo su
alumna caía al vacío, pero al intentar salvarla su rival lo impidió al acertarle
un fuerte golpe en la boca del estómago, enviándolo lejos de la muchacha. Cuando
logró reincorporarse del ataque escuchó el sonido de la niña al impactar contra
el suelo.
_Oh…qué pena…era tan
bella_ dijo el vampiro burlándose.
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