domingo, 18 de marzo de 2018

Capítulo 30: Vida eterna, amor eterno

La presencia de Sakura había logrado enfurecer a la diabólica Lilith de una manera jamás vista. El delicado cuerpo de la chica se encontraba incrustado en una pared destrozada por el impacto, y estaba tomada del cuello por aquella malvada mujer, quien estaba dispuesta a acabar con la vida de la joven Kinomoto.
_¡Tú!_ gritó Lilith con una furia jamás vista_ ¡Tú! ¡¿Cómo te atreves a volver a la vida?! ¡Debiste quedarte en el infierno donde te dejé, Ying Fa!
Aquellas palabras dejaron paralizado al joven justiciero.
_Yo…no…soy…_intentaba hablar Sakura pero la fuerza de su captora se lo impedía.
_A mí no me engañas, podría reconocer tu apestoso aroma donde fuera_ exclamó Lilith, apretando aun más el cuello de la chica.
_¡Suéltala!_ gritó Shaoran al lanzarse contra la vampiresa en un feroz ataque.
_Detente ahí, pequeño lobo_ dijo la vampiresa soberbiamente_ A menos que quieras ver rodar la cabeza de tu difunta esposa.
_¡Ella no es Ying Fa!_ aclaró el joven lobo_ Tú la mataste ¿recuerdas?
_Claro que recuerdo haber matado a Ying Fa._ relató la mujer_ ¡Pero no puedo creer que se atreviera a resucitar en este mundo!
_ ¡Explícate!
_ ¡Esta chiquilla es la reencarnación de Ying Fa!
Shaoran no podía dar crédito a aquellas palabras. Sabía perfectamente que Lilith intentaría cualquier treta para confundirlo pero no esperaba sentirse tan afectado por  alguno de sus intentos malévolos, como ahora lo estaba. Tanto que no notó cuando la malvada vampiresa desplegó sus garras y miró fijamente a quien aun sujetaba con una mano.
_Sin embargo, esto lo puedo remediar…
_¡No!_ gritó una dulce voz.
En ese instante Tomoyo se lanzó contra su maestra, tomándola del brazo libre. Al excéntrica demonio se enfureció aun más al ver cómo su protegida la traicionaba.
_ ¡Por favor!_ gritó la joven Daidouji, casi con desesperación_ ¡Déjela ir, no la lastime!
_ ¡¿Cómo te atreves?!_ exclamó la vampiro furiosamente al ver los infructuosos intentos de su doncella.
Sólo bastó un movimiento de su brazo para que Lilith se librara de ella, arrojándola varios metros en el aire y cayendo pesadamente. Ahora la observaba con desprecio, ya que la consideraba un estorbo. En eso se había convertido Tomoyo para ella: un estorbo. Y todo eso pasó sin que Lilith soltara en ningún momento el cuello de Sakura.
_ ¡¿Cómo te atreves a defender a esta chiquilla?!_ pregunto la vampira, exaltada_ ¡¿Cómo te atreves a traicionarme así?!
_Yo…no…soy…niguna…chiquilla…_murmuró Sakura con dificultad.
Tomándola por sorpresa la flor de cerezo rasgó con un rápido movimiento el brazo de su captora, quien la soltó debido al inmenso dolor que le provocó. La demonio se tomó el brazo, cubriendo la herida sangrante y notó con asombro que la joven mostraba la apariencia de un vampiro.
_No… ¡no puede ser!_ exclamó la vampiresa. Ahora era ella la confundida.
_Sí, sí puede ser_ dijo una fuerte voz viniendo del pasillo.
Eril entró a la habitación; sus ropas estaban gastadas debido al enfrentamiento que tuvo con los seguidores de Lilith. En esos momentos Tomoyo caminó rápidamente hacia donde estaba Sakura; aun no lograba recuperarse del castigo que había recibido.
_Esa chica es muy especial, Lilith_ afirmó Eriol.
_ ¿Quieres decir que ella es…?
_Sakura es mitad vampiro, ya que conserva su humanidad.
Todos quedaron en silencio tras escuchar las palabras del vampiro mayor: la pequeña flor de cerezo resultaba ser más especial de lo que se pensaba. Comúnmente, cuando un humano era convertido en vampiro solía ser en contra de su voluntad, perdiendo todo rastro de su humanidad. Pero existían caso extremadamente raros donde si la persona decidía convertirse en un ser inmortal por voluntad propia, y acompañado de un fuerte sentimiento hacia el vampiro que lo convirtió, podría conservar su humanidad intacta.
Mientras los presentes trataban de sobreponerse Eriol se acercó a su amigo, el cual aun se encontraba de pie y sosteniendo la espada que le había  entregado Salkura momentos antes.
_ ¡Me alegro de verte de nuevo, amigo Shaoran!_ dijo el maestro cuando se acercó hacia donde se encontraba su alumno.
_Lo mismo digo.
_¡Maldición!_ dijo la vampiresa furiosamente_ ¿Cómo se atreven a burlarse de mí?
Entonces con horror vieron cómo Lilith revelaba su verdadera forma, la cual era aterradora: sus largos y esqueléticos brazos terminaban en garras tan afiladas como dos espadas, su rostro demoníaco tenía incrustado dos ojos rojos  como la sangre y colmillos enormes que podrían atravesar el cuello de una persona de lado a lado sin problemas.
_Creo que debemos luchar juntos_ dijo Eriol mientras tomaba la espada de su antiguo alumno abatido_ ¿Te molesta si intervengo en tu lucha?
_Para nada.
_Shaoran…no_ dijo Sakura mientras  lograba volver a ponerse en pie con la ayuda de Tomoyo.
_No te preocupes, no moriré.

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