viernes, 16 de marzo de 2018

Capítulo 28: Quebrar al destino

Una espada desenvainada brillaba dentro del salón de la mansión. Un arrogante vampiro esperaba impaciente a que su rival, aquel ser llamado “Ángel Nocturno”, mientras Shaoran alternaba la mirada entre su rival y la causante de sus pesadillas.
_Deseo con ansias saber quién será el que salga vencedor_ murmuró la vampiresa soberbiamente.
_¡Vamos! ¡Pelea!_ gritó Sen Long, provocando al joven vampiro.
_No.
_ ¿Qué…? ¿ Qué dijiste?_ preguntó el arrogante engendro, confundido.
_No pelearé para divertirlos_ respondió  Li_ Vengo a llevarme a Eriol y si se atraviesan en mi camino, se arrepentirán.
En ese momento Shaorna les dio la espalda y comenzó a caminar lentamente hacia la puerta del salón. Sen estaba inundado con una ira asesina, ya que deseaba fervientemente medirse con aquel que creía que le había quitado su lugar cuando aún era alumno de Eriol. Entonces, repentinamente, saltó sobre el maestro de Sakura en un violento ataque. Pero Li se dio cuenta de la jugada y rápidamente desenvainó su katana para bloquear tan feroz golpe; todo eso bajo la atenta mirada de Lilith, que no dejaba de disfrutar con tan bello espectáculo.
Mientras tanto Sakura ya había llegado al lugar. Estaba segura de que Shaoran se encontraba adentro pero también sabía que si la atrapaban no lograría encontrarse con él. Podía percibir varias presencias de vampiros a su alrededor, así que con mucho cuidado entró por una de las ventanas de la mansión.
Ya dentro de la misma recorrió los pasillos de la casona, viendo a más engendros dando vueltas por el lugar. De pronto percibió una presencia desconocida y una mano la sujetó firmemente del hombro.
_¿Sakura?_ dijo una voz dulce.
_¡AAAHHH!
En ese momento y en medio de la batalla el joven Li percibió la presencia de su pupila. “¿Sakura, aquí?”, pensó en un instante, antes de volver al combate. Las hojas de sus espadas no dejaban de tocarse, demostrando la fuerza de ambos contendientes.
_¡Veo que no eres tan malo como yo pensaba!_ dijo Sen arrogantemente_ ¡Aún así no eres mejor que yo!
El orgulloso vampiro se separó de Shaoran de un salto, y lo atacó de nuevo ferozmente, pero éste último lo esquivó fácilmente. Esos intentos de movimiento, aunque espectaculares, no entusiasmaban a la siniestra vampiresa que los observaba. Lilith se percató de que Li solamente se defendía, eso la enfadaba.
Sakura volteó muy asustada hacia atrás suyo y al encontrarse con la figura de Tomoyo se tranquilizó.
_¡Tomoyo! ¡Me asustaste!_ exclamó la flor de cerezo mientras se tomaba el pecho.
_Nada, nada_ dijo la joven amatista_ Dime qué haces aquí.
_Shaoran vino a pelear con Lilith aquí.
_Sí, lo sé. En este momento está con ella_ dijo Tomoyo.
_Es que…Shaoran morirá si pelea con ella.
_¿Cómo lo sabes?
_Yo…yo lo soñé_ relató Sakura_ Y por eso vine, para impedirlo.
_¿Tuviste una premonición?
_Y si tratas de impedírmelo, ¡yo pelearé contigo!_ dijo la flor de cerezo seriamente.
La doncella amatista miró fijamente a Sakura y dio un paso al costado, dejándole el camino libre para encontrarse con Shaoran.
_Si quieres ir con tu maestro no te lo impediré_ contestó la vampiro_ Pero déjame advertirte que tú jamás podrás vencer a mi ama.
_Pero debo hacerlo. Si no, Shaoran….
_Necesitarás ayuda, sígueme.
Y tomándola de la mano, Tomoyo llevó a Sakura lejos de la batalla, más exactamente a las profundidades de la mansión. Se dirigieron donde se encontraba prisionero el maestro de Shaoran: Eriol Hiragizawa.

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