domingo, 18 de marzo de 2018

Capítulo 29: Aquella alma que viajó más allá del tiempo

En una mansión a las afueras de la ciudad de Tomoeda varios sucesos ocurrían dentro del lugar. En un salón amplio dos vampiros se enfrentaban a un duelo a muerte sólo para satisfacer los oscuros caprichos de una mujer con el alma tan negra como la noche mientras que, en otro lado de la amplia casona, dos hermosas jóvenes corrían en busca de la única persona que podía ayudarles.
Pero, en lo más profundo de la mansión, aquel ser poderoso había seguido todos los sucesos que en ese momento ocurrían  sólo a través de las presencias que percibía. Supo que  ya había llegado la hora de intervenir y, con un fuerte movimiento de sus brazos, Eriol se liberó de las cadenas que lo aprisionaban.
Ignorante de los acontecimientos, Sakura seguía a Tomoyo por las escaleras que llevaban a las mazmorras. Mientras ambas continuaban su camino la chica de ojos verdes percibió una presencia poderosa, tanto como la de Shaoran pero también confiable.
_¡Alto ahí!_ gritó un vampiro que estaba de guardia.
_Soy yo, Tomoyo Daiodouji_ respondió la amatista con firmeza_ Vengo a llevarme al prisionero.
_Señorita, tengo órdenes de no dejar salir al prisionero.
_ ¿Acaso vas a desobedecer a nuestra ama?_ exclamó la muchacha de ojos azules mientras se acercaba al guardian. Pero, cuando estaba a dos pasos de él, éste desplegó sus garras_ ¿Qué pretendes…?
_Nuestra ama me ordenó que no dejara pasar a nadie…._ dijo mientras tomaba una postura de pelea_ Y eso os incluye, señorita.
_¡Maldición!
Sakura vio cómo los ojos de su amiga se tornaban de un rojo intenso, muestra de que pensaba tomar su verdadera forma vampiresa, ya que aquel vampiro parecía decidido a cumplir su misión. Pero antes de que ellas pudieran hacer algo una sombra cruzó por el lugar, tan veloz como el rayo, y golpeó al guardia tan rápido que ni Tomoyo ni Sakura pudieron ver lo que ocurrió. Sólo consiguieron contemplar al engendro convertirse en cenizas al tocar el suelo.
_¿Qué pasó?_ preguntó Sakura, muy confundida.
_No te preocupes, es un amigo_ contestó Tomoyo mientras sonreía.
De entre las sombras emergió la figura de Eriol, que se acercó lentamente a las chicas con su habitual sonrisa. Sakura supo en ese momento que la presencia poderosa pertenecía al maestro de Shaoran.
_Y pensar que veía a rescatarte_ dijo la joven Daidouji, irónicamente.
_Me parece divertido que creyeras que unas simples cadenas podían detenerme.
_Sakura, él nos puede ayudar_ explicó Tomoyo_ Él es Eriol Hiragizawa.
_¿Eriol?  ¿El maestro de Shaoran?_ exclamó la chica de ojos verdes, sorprendida.
_Por fin nos conocemos, Sakura_ dijo el maestro inmortal_ Shaoran me ha hablado mucho de ti. Pero no tenemos tiempo para conversar ahora, en este momento Shaoran está combatiendo con alguien tan hábil como él_ explicó.
_ ¿Cómo lo sabes?_ preguntó la flor de cerezo.
_Puedo sentir cómo sus presencias se confrontan.
_¡Debemos detener esta pelea o Shaoran morirá!_ gritó Sakura.
_No te preocupes niña, Shaoran es muy hábil; no morirá fácilmente.
_No es eso_ interrumpió Tomoyo_ Sakura tuvo una premonición. Vio en un sueño cómo Shaoran moría a manos de Sen.
_¿Tuviste una premonición?_ murmuró Eriol, asombrado_ Muy pocos vampiros tienen esa habilidad.
_Vi cómo la espada de Shaoran se rompía_ explicó la chica castaña, mientras sostenía fuertemente la que había traído.
_Entonces hay que darse prisa, pequeña_ dijo el maestro vampiro a Sakura_ para que Shaoran reciba esa espada.
La flor de cerezo le sonrió a Eriol; la sonrisa del vampiro mayor había logrado darle la confianza que necesitaba. Sin perder más tiempo, se pusieron en marcha hacia donde se encontraba Shaoran.
Mientras, el duelo proseguía sin ningún cambio: Li continuaba defendiéndose con bravura, algo que ya estaba alterando los nervios de Lilith. También estaba logrando que Sen Long se enfureciera cada vez más.
_¡Eres un cobarde, Li!_ gritaba Sen furiosamente mientras continuaba con su ataque_ ¡¿A qué esperas para atacar?!
_¡Detente ahí, Sen!
En ese instante ambos se detuvieron; el grito de Lilith confundió tanto a Shaoran como a Sen Long. Entonces desde los labios de rubí de la vampiresa se dibujó una sonrisa malévola.
_ ¿Por qué me detiene, mi señora?_ gritaba furiosamente el guerrero_ ¡Yo puedo derrotarlo!
_Calma, mi pequeño dragón_ dijo la vampira, caminando con aires de grandeza hacia los combatientes_ Ya comprendí todo.
_¿A qué te refieres?_ preguntó, confundido, el joven Li.
_Lo que ocurre es que mi pequeño lobo no vino solo_ explicó la vampiresa mayor.
_ ¿Qué tonterías dices?_ dijo Shaoran, sin apartar la vista de la demonio.
_Acabo de percibir la presencia de tu maestro viniendo hacia aquí_ relató Lilith_ Pero hay alguien más, muy especial: es un humano.
_¿Un humano?_ exclamó Sen.
Con las palabras de su enemiga Shaoran confirmó que era Sakura la que había encontrado a Eriol, y que ahora ambos se dirigían hacia donde él se encontraba. También percibió que Tomoyo los acompañaba, lo que quería decir que las palabras que le dijo la amatista antes eran verdaderas.
_Sólo estabas ganando tiempo para que tu mascota liberara a tu maestro_ dijo Lilith_ No sabía que tuvieras un humano de mascota, mi pequeño lobo.
_No sé de qué me estás hablando.
_No seas así mi amor, tu mascota es muy hábil para haber capturado a mi princesa amatista_ decía la vampiresa mientras volvía a sentarse en su sillón_ Pero tengo muchos guardias apostados dentro de la mansión. ¡Morirán antes de que lleguen a la puerta!
_¡No lo permitiré!_ gritó Shaoran furiosamente.
_ Entonces, ¡continuemos con nuestro duelo!_ exclamó Sen, volviendo a tomar la postura de batalla.
Shaoran también decidió tomar la guardia pero ahora decidido a terminar la batalla lo antes posible: las vidas de Sakura y su maestro estaban en peligro.
En otro lugar de la mansión los tres vampiros corrían hacia el lugar donde se llevaba a cabo la batalla. La joven flor de cerezo llevaba entre sus manos la espada que su maestro necesitaría, si es que su sueño se cumplía. Sin embargo antes de que pudieran llegar a su destino varios engendros que custodiaban la entrada aparecieron.
_¡Alto!_ gritó uno de los guardias.
Sakura y sus compañeros detuvieron su marcha bruscamente, y en unos cuantos segundos se vieron totalmente rodeados.
_Parece que esto no será fácil, ¿no es así, señorita Daidouji?_ dijo Eriol, sonriendo.
_¿Cuándo dije que sería fácil?_ contestó la chica de cabellos negros irónicamente.
_¡La señorita Daidouji nos traicionó! ¡Acabemos con la traidora!_ exclamó otro de los guardias furiosamente, antes de lanzarse en un ataque feroz.
_¡Protege a Sakura!_ gritó el maestro de Shaoran inmediatamente después de acabar con el primer vampiro que lo atacó.
Tomoyo, desplegando sus garras, se colocó delante de su asustada amiga y comenzó a pelear con quienes antes eran sus aliados.
_¡Sakura, corre!_ dijo Tomoyo mientras peleaba_ ¡Ve con Shaoran!
Sakura se había quedado inmóvil viendo cómo su amiga peleaba valientemente contra los demás vampiros que los atacaban.
_¿Qué esperas?_ volvió a gritar la muchacha_ ¡Ve con Shaoran!
Sólo entonces la chica de ojos verdes corrió entre quienes peleaban para llegar hasta la puerta del salón.  Juntando todo su coraje Sakura entró en la habitación  para ver a su maestro teniendo un duelo a muerte.
_¡Sakura!_ gritó Li al verla.
Lamentablemente esta distracción le dio una pequeña ventaja a su rival, quien rápidamente aprovechó para golpear con fuerza  en el estómago a Shaoran de una patada. Aquel golpe consiguió arrojar al Ángel Nocturno al piso. Mientras trataba de recuperarse recibió un certero golpe de la espada de su oponente, logrando romper la katana del maestro de Sakura.
_Se acabó, Ángel Nocturno_ murmuró Sen Lon, victorioso.
El malvado vampiro se acercó a su rival caído y le apuntó con su espada, en clara señal de haberse llevado la victoria en ese combate. Sakura vio cómo Sen elevaba su arma por encima de él, justo como había visto en sus sueños.
_¡Yo soy el mejor!_ exclamó el demonio, reclamando su premio: la cabeza de Shaoran.
_¡SHAORAN!
La voz de la dulce chica se escuchó fuertemente en toda la habitación. Todos la miraron asombrados, en especial Lilith, que fue la más sorprendida. En ese momento de distracción Sakura aprovechó para lanzarle la espada que llevaba en sus manos. Ágilmente Shaoran logró tomarla y, con un rápido movimiento, logró atravesarle el corazón  a Sen.
El malvado vampiro lo observó con ira hasta que su cuerpo se convirtió en cenizas. El joven Li suspiró aliviado antes de mirar a su alumna y regalarle una dulce sonrisa como agradecimiento. Pero antes de que Sakura pudiera dar un paso para acercarse a él su cuerpo se estrelló contra la pared. Lilith sujetaba su cuello, furiosa.
_¡Sakura!_ gritó Shaoran desesperadamente.
La flor de cerezo se encontraba semiinconsciente gracias a ese violento impacto que destrozó la superficie de la pared, mientras la diabólica vampiresa la miraba con odio.
_¡Tú!_ gritó Lilith con una furia jamás vista_ ¡Tú! ¡¿Cómo te atreves a volver a la vida?! ¡Debiste quedarte en el infierno donde te dejé, Ying Fa!

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