sábado, 31 de marzo de 2018

Capítulo 1

Nota de la autora
Yo sé que a muchos no les agrada esta pareja o no queda, pero a m mí me encanta Sakura con Yue, es una relación muy romántica y mágica, aunque imposible. Espero que les agrade a todos los fans de Yue (me incluyo) y a las de Sakura, espero sus comentarios.
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La noche caía en un parque de la ciudad de Tomoeda, una noche tranquila y pacífica de luna llena; una luna llena e imponente. Todo estaba vacío y en silencio excepto por un ser alado muy hermoso que estaba sentado, observando la luna con tristeza y un poco de confusión en su rostro mientras observaba su símbolo. La luna era la marca de que tenía dueño, de que sólo había sido creado para cuidar y proteger a esa persona por más que deseara algo más. Que sólo estaba hecho para permanecer a su lado como su guardián, que no podía o no debía surgir nada entre ellos dos, aunque su corazón lo había traicionado al enamorarse de ella y por más que quisiera demostrárselo no podía. Sus sentimientos hacia su ama eran indebidos, vivía en silencio su amor; sufría por no poder tocar sus labios cada vez que la veía junto a él. Su amor era ilógico, se negaba a ser sólo eso pero no podía permitir que sus sentimientos se dieran a conocer por otro impulso. Ella era su ser de felicidad pues con sólo ver su rostro con una de sus dulces sonrisas era feliz. Sólo eso le bastaba, sólo eso necesitaba para seguir adelante, para poder soportar el dolor de su corazón al recordar su único encuentro íntimo:
“Flash Back”
_¿Qué haces aquí, Yue?_ dijo una niña de 11 años, cabello castaño claro  y ojos verde esmeralda.
_Pensaba…en alguien_ dijo el ángel nerviosamente al notar que su ama se sentaba junto a él.
_ ¿En quién piensas? ¿En mi hermano?
Yue negó con la cabeza.
_Esa persona te tiene confundido y triste, lo presiento.
Yue asintió.
_¿Te has enamorado, verdad?_ lo miró a los ojos_ ¡Brr, qué frío hace!
Yue la cubrió con una de sus alas, rehusando su mirada.
_Así estarás mejor_ la contempló por un instante; cómo se había podido enamorar de esa niña si meses antes la odiaba y ahora le había robado el corazón.
_Muchas gracias_ dijo Sakura, recargando su cabeza en el pecho del juez, sintiendo seguridad y un calor reconfortante que hacía que se le revolviera el estómago, como si hubieran miles de mariposas volando de un lado a otro inquietas_ Pero contesta a mi pregunta ¿te has enamorado?
El juez volteó a contemplar el cielo para ocultar el leve sonrojo de su rostro, luego volteó y clavó sus hermosos ojos grises  en los ojos verde esmeralda que tanto lo cautivaban.
_Sí…me he enamorado…
Ella sólo lo miró de nuevo a los ojos, preguntando con su mirada quién era esa persona, con el rostro algo desilusionado y profundamente triste. Estaba pensando mientras miraba a Yue que nunca tendría una oportunidad con ese ángel que tanto adoraba, mientras comenzaba a ruborizarse. Él entendió el significado de su mirada, la desilusión y la tristeza que demostraba: ella le estaba tratando de decir “por favor, no ames a alguien más, yo te amo” Ella también sufría su dolor. La tomó dulcemente por la barbilla, inclinándose para estar a la altura de su niña, acercándose más y más a su cara mientras ella se ponía tensa al sentir tan cerca a su guardián. No sabía lo que él hacía, estaba como en un sueño; lo que estaba pasando era lo que ella deseaba pero le daba un poco de miedo el sentir sus labios y no saber qué hacer. El corazón se le salía del pecho cuando sintió el singular sabor de los labios de aquel ser plateado, sus suaves roces, y la manera en que demostraba todo su amor, hicieron que no quisiera que ese beso terminara…
“Fin del Flash Back”
Sólo había pasado un día desde ese momento tan especial para los dos.
Sakura se levantó para ir a la escuela; se sentía confundida: ¿en realidad el recuerdo de Yue había pasado o era sólo un sueño? La verdad estaba intrigada, pues hacía un día había tenido ese momento tan bello en su mente y poseía una pluma blanca.
Como siempre, se puso su uniforme y se peinó  a las carreras, bajó a desayunar y se encontró a su padre y a su hermano desayunando.
_Buenos días monstruo, tarde como de costumbre_ dijo Touya con su típico sentido del humor, pero Sakura no respondió, estaba demasiado pensativa.
_Buenos días, hija. ¿Cómo amaneciste?_ dijo su papá, sirviéndole el desayuno.
_Bien…_ dijo Sakura sentándose. Toda su mente sólo recordaba un nombre: Yue
_¿Pensando en quién, fea?_ dijo Touya al notarla tan pensativa.
_¡EN NADIE!_ exclamó Sakura, dando un gran salto en la silla. Se había ruborizado bastante, era mejor que se fuera o Touya la molestaría_ Es mejor que me vaya, adiós.
Salió de la casa y caminó media calle cuando se dio cuenta de que no había traído sus patines. Ahora sí estaba en un aprieto: llegaría tarde. Iba a echar a correr cuando una bicicleta se le puso enfrente, era Yukito, quien no llevaba el uniforme, sólo ropa normal, pues ese día el salón de Touya no había tenido clases.
_¿Quieres que te lleve, Sakura?_ dijo Yukito, viéndola con una mirada algo extraña.
_Por favor Yukito_ dijo con algo de pena, pues Yukito era la forma irreal de Yue. Se subió en el asiento trasero de la bici y se abrazó a Yukito; al contacto de sus brazos con su espalda recargó  su cabeza en el cuerpo de Yukito. Su aroma era tan familiar que quedó embelesada, la había venido el recuerdo del beso; para ella eso sí había pasado.
¿Pero cómo saber si eso era cierto? Mientras pensaba se dio cuenta de que una pluma blanca había caído en sus piernas.
 (Revisado por última vez el 31/03/2018)

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