_¿Te
da vergüenza?_ el castaño miró al joven de cabellos plateados que miraba al
suelo de forma triste.
_¿Qué
debería darme vergüenza?_ cuestionó el castaño.
_El
no poder caminar de la mano conmigo por la calle…_ Touya suspiró. Ese díahabían
salido al centro y estaban en medio de la cita. Es cierto que él nunca le
tomaba la mano, pero no era por vergüenza, era para no incomodarlo.
Siguieron
caminando en silencio. El lugar estaba abarrotado de gente. Touya rodó los ojos
y entrelazó sus dedos con los de Yukito
Yukito
sonrió de forma estúpidamente feliz.
(Revisado por última vez el 30/07/2019)
No hay comentarios:
Publicar un comentario