Era
pequeño, de color chocolate, con un hermoso listón rojo rodeando su cuello; era
una hermosa cinta. Lo apretó levemente y lo sintió suave. Levantó su mirada y
vio que el platino le sonreía.
_¿Te
gusta?_ preguntó suavemente_ Lo hice con mucho esmero. Sonrió. El castaño
observó el oso de felpa que había sido
confeccionado por el joven de lentes. Se sobresaltó al sentir cómo el
joven lo abrazaba delicadamente.
_Feliz
cumpleaños, Touya_ susurró.
El
castaño le dio un beso en la frente que sonrojó al chico.
Ese,
sin duda, era el mejor cumpleaños de su vida.
(Revisado por última vez el 30/07/2019)
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